Te encuentras en una isla. La brisa es lenta y cálida, acaricia tu piel y se siente familiar. La humedad es ideal y huele un poco a sal. Se escucha el vaivén de las olas a mediana distancia. La arena desliza bajo tus pies hasta que se acomoda y te estabiliza. Levantas la mirada y la fijas en el horizonte; parece que no tiene fin.
Esta isla es tuya, aquí está tu hogar, la escuela, la uni, tu parque favorito, y el lago que solías visitar los fines de semana.
En ella das paseos y haces ejercicio, comes tu comida favorita, a veces sales a bailar.
No estás solo, te acompañan tu familia y amigos. En realidad, aquí están todos tus conocidos. Tus ídolos, tus enemigos, los vivos y los muertos. Lo último se siente raro.
Ahora percatas que ciertas experiencias también están presentes de alguna manera. Esa fiesta sorpresa que no fue sorpresa, los abrazos reconfortantes de tu madre, las risas asfixiantes con tus amigos, tu primer beso.
Se pone más extraño, puedes ver tus costumbres de diciembre, la rutina matutina. Acá están tus valores y aquello en lo que crees incondicionalmente, la isla representa tu realidad.
¡Se puso más abstracto! Toda la información que tienes, tu memoria y habilidades conforman la isla.
Por si fuera poco, la isla describe lo que entiende de sí misma. Es una meta-isla.
Esta es tu isla del conocimiento, todos tenemos y habitamos una propia. Para mí, leer es una manera hiper efectiva de expandir mi isla del conocimiento en el mar de la ignorancia.
Leer una biografía es erguir un monumento a esa persona en una plaza y visitarlo cuando deseas recordar su historia.
Leer una novela histórica es alterar las calles de tu isla a través del tiempo y espacio, estar presente y experimentar lo sucedido casi de manera sensorial.
Leer No Ficción es sumergirte en la mente del autor, pensar y hasta actuar como él o ella. Es aprender tanto de sus aciertos como de sus errores.
Leer ciencia-ficción es presentir e imaginar lo que podría ser el futuro.
Leer fantasía es desconectarse de tu realidad para desafiarlo absolutamente todo.
La analogía de la isla del conocimiento y el mar de la ignorancia me fascina porque me recuerda lo poco que sé. A medida que construyo y expando la superficie de mi isla, también crece la longitud de su costa. La costa es la división entre lo conocido y lo desconocido.
Solo sé que no sé nada — Sócrates
Es la paradoja del conocimiento: a mayor saber, mayor ignorancia. Esto inquieta un poco, pero la mentalidad y humildad de ser un eterno aprendiz me reconforta.
En las siguientes secciones comparto la importancia de la lectura a través de diversas perspectivas y beneficios respaldados científicamente. Abordo por qué no es fácil crear el hábito de lectura y finalizo con consejos prácticos para lograrlo.
¿Por qué lees?
Porque quiero saber qué dice el autor — Marce, académico
Porque me ayuda a enfocarme, a no estar disperso — Alejandro, entrenador de calistenia
Porque pierdo la noción del tiempo, hace que el tiempo sea relativo. Además, me ayuda a tener vocabulario más surtido — Sebas, estudiante de maestría
Es una inversión en mí — Lucho, empresario
Quiero descubrir algo que no sabía antes (…) Me gusta leer a personas que han tenido experiencias interesantes, que fundaron o lograron algo (…) Por entretenimiento, es ir a través de ese viaje (…) sales de tu propio contexto y de tu mente para entrar en el mundo de otra persona, podría ser un personaje que jamás ha existido (…) Me fascina el uso del lenguaje, (…) la metáfora, una hipérbole (…) Cómo alguien describe una emoción que es difícil de explicar con tanta precisión y con tanta belleza — Carla, lectora
Es la puerta, el puente y la fuente del conocimiento, el contacto con los grandes (…), amplía tu mundo, quedas maravillado y eclipsado con lo que lees — Clarita, profesora de literatura
Leer es libertad — Alicia, comunicadora social
Para mi, leer es una manera hiper efectiva de ampliar mi isla de conocimiento.
Por ejemplo, después de leer “El hombre en búsqueda de sentido” erguí un monumento a Viktor Frankl. La estatua viste ropa de prisionero y está terriblemente desnutrido. Su fortaleza mental y la esperanza de enseñar acerca de los campos de concentración lo mantuvieron vivo. Y eso me recuerda el gran potencial que implica tener un propósito.
Después de leer “Ikigai”, también construí una mini isla llamada Okinawa, la que visito siempre que quiero inspirarme y explorar la fusión entre mi pasión, vocación, profesión y misión.
Los Beneficios
Leer es una habilidad fundamental por varias razones:
Ejercita la memoria
Como con el cuerpo y el ejercicio físico, el cerebro necesita actividad y estimulación. Cuando lees, se activan y fortalecen ciertas redes neuronales. Esto retarda la degradación de funciones cognitivas.
Desarrolla tu inteligencia
Un estudio de la Universidad de Edimburgo analizó el rendimiento racional y verbal de 1,890 gemelos en diferentes etapas del crecimiento. El experimento concluye que, en edades tempranas, una buena educación en lectura es de crítica importancia porque indica mejor rendimiento en todas las etapas posteriores de la vida.
Expande tu vocabulario
Leer mejora tu inteligencia verbal. A más diversas las palabras y formas gramaticales que consumes, más rico y variado se vuelve tu repertorio. Así comunicas de manera más precisa y ganas seguridad en ti mismo.
Te vuelve más empático
Especialmente con el género de ficción, al sumergirte en las experiencias de los autores y personajes, experimentas sus emociones y problemas en primera persona. En muchos casos, el cerebro activa la química interna casi como si la vivieras en experiencia propia.
Un lector vive mil vidas antes de morir. Quien nunca lee, solo vive una. — George R.R. Martin
No es coincidencia que cada capítulo de la saga ""Canción de Hielo y Fuego"" se haya escrito desde la perspectiva de un personaje diferente.
Mejora tu enfoque y concentración
Cuando lees, se activa la corteza prefrontal de tu cerebro, esta es la zona encargada de la concentración, atención, planificación y toma de decisiones. Por lo tanto, mientras más lees, más prolongada llega a ser tu atención y más profunda tu concentración.
Entre otros beneficios; leer también ayuda a relajarte, bajar niveles de estrés, a conciliar el sueño y a prevenir enfermedades mentales como demencia y Alzheimer.
Bueno, si leer es tan beneficioso; ¿por qué no lo hacemos tan seguido?. Existen muchas razones, pero una fundamental es que:
Leer es relativamente nuevo, por eso no es fácil
Se estima que los humanos hablamos hace por lo menos 100,000 años, esta habilidad está profundamente cableada en nuestras redes neuronales. Por otro lado, se estima que la lectura inició solamente 5,000 años atrás.
Lo único que tienes que hacer es poner a un bebé cerca de gente hablando, tarde o temprano el bebé empezará a hablar, esto es natural. Leer no lo es. Podrías poner a un bebé en una biblioteca rodeado de libros, y jamás leerá de manera espontánea, esto se tiene que enseñar. — Rita Carter @TEDxCluj
Al fin y al cabo, la definición formal de la palabra leer es: “pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados” (RAE).
Ahora mismo, tu mirada se guía sobre estos símbolos, tu sistema visual los procesa y el sistema cognitivo los relaciona con conceptos e ideas. Este mecanismo resulta ser relativamente nuevo para la especie, por eso lo tenemos que entrenar.
Del cuento a la acción
Los primeros tres consejos son los más poderosos: leer, leer y leer. Lee ese folleto. Deja de deslizar la pantalla y lee ese post que parece interesante. Lee la receta de principio a fin. Lee ese documento pendiente, el libro olvidado y empolvado. Relee tu libro favorito. Lee más.
Descubre libros y autores
Si conoces a alguien interesante, pregúntale ¿qué géneros lee, qué libro le cambió la vida? Si te gustó un autor, averigua qué más escribió.
Investiga en línea. Cuando tengo curiosidad en algo me gusta buscar “top 10 libros de ..."" en Google.
Puedes seguir a Library Mindset en IG y a Alex & Books en X, descubrí títulos muy interesantes en su contenido.
También te recomiendo crear y mantener una lista de lectura. Si eres una persona curiosa, verás que crece súper rápido.
Ten muchos libros en casa
En algún punto me di cuenta que comprar y leer libros son dos hobbies completamente distintos. La verdad es que soy más pro en el primero.
Solía avergonzarme de esto, pero luego descubrí que no soy el único. Y de hecho, al investigar, aprendí que es buena idea.
Tener varios libros en mi departamento me da opciones para consumir lo que necesito cuando lo necesite.
Puedes leer más de un libro al mismo tiempo. Sin embargo, hay dos posibles riesgos: uno es que vayas “picoteando” varios y no acabes ninguno. Y el otro riesgo es que te tortures con una lectura que no te gusta ni te atrapa porque definitivamente quieres acabarla antes de comenzar la siguiente. Esto puede quitarte la motivación de leer por completo.
En mi experiencia, el buen balance está en acabar los libros que te brindan valor y dejar atrás los que no te cautivan. Quizás, eso cambia en otro momento de tu vida.
Si al momento de comprar un libro te parece muy caro, piensa en el posible retorno de inversión; a lo mejor esa cifra se multiplica.
Hazlo fácil y cada que puedas
La mejor idea para establecer el hábito de lectura es reservar horarios determinados. Cuando leo algo técnico o pesado, me gusta hacerlo al final de la tarde. Y dejo la literatura ligera para antes de dormir.
Aparte, es buena idea llevar tu lectura a donde vayas. Las oportunidades surgen en los espacios entre tus actividades. Por ejemplo, mientras estás en la sala de espera o en el bus.
En general, prefiero el formato físico. Pero a veces escucho audiolibros porque me resulta práctico mientras hago ejercicio o lavo los platos.
Cargar libros en el celular es una opción, pero recuerda desactivar las notificaciones; en el celular sobran las distracciones.
¿Cómo elegir mi siguiente lectura?
¿Qué está pasando en tu vida ahora mismo?
¿Tienes una idea de negocio hace mil años y no puedes empezar?, lee un libro de emprendimiento. ¿Estás aprendiendo a pintar?, lee una guía. ¿No soportas a alguien en tu trabajo?, comunicación asertiva. ¿Tendrás hijos pronto?, paternidad efectiva. ¿Tienes pedos mentales?, psicología (sin sustituir la terapia).
No leas textos que estén fuera de tus intereses o que no tengan que ver con lo que estás viviendo hoy en día.
Aplica
Por último, pero no menos importante. Transforma el conocimiento adquirido en acción. De nada sirve conocer historias, experiencias, aprender técnicas y modelos sofisticados si no los aplicas en la vida real.
Por su puesto, esto aplica principalmente a No Ficción, para lograr lo que te propongas. Y por su parte, leer ficción salvará al mundo porque nos hará más empáticos.
Para continuar
En pocas palabras, te invito a leer más. Si ya eres un ávido lector o lectora, te invito a persuadir a los demás a que lean.
Expande, edifica y decora tu isla de conocimiento en el mar de la ignorancia. Hazlo pasito a pasito y con la mentalidad de un eterno aprendiz.
